TIGGO V 2026: una nueva forma de entender la movilidad familiar. Un debut global con enfoque claro
En el escenario de Auto China 2026, Chery presentó uno de los proyectos más ambiciosos de su gama reciente: la TIGGO V. Este modelo no solo amplía la familia TIGGO, también redefine lo que puede ser un vehículo familiar en una época donde la versatilidad ya no es un extra, sino una necesidad.

Desde su concepción, la TIGGO V responde a una filosofía muy concreta: “Por la Familia”. No es un simple eslogan, sino una guía de desarrollo que se traduce en un vehículo capaz de adaptarse a distintos estilos de vida, desde el uso cotidiano en ciudad hasta escapadas de fin de semana o incluso necesidades más prácticas como carga o trabajo.
Un concepto que rompe etiquetas
Hablar de la TIGGO V como una SUV se queda corto. En realidad, se trata de un vehículo que juega en varios frentes al mismo tiempo. Puede comportarse como una SUV tradicional, pero también adoptar cualidades de un monovolumen cuando el espacio y la comodidad son prioridad, o incluso acercarse al terreno de una pickup cuando se requiere mayor capacidad de carga.

Esta dualidad —o mejor dicho, triple personalidad— está pensada para eliminar la necesidad de tener más de un vehículo en casa. La idea es simple: un solo producto que resuelva múltiples escenarios sin comprometer funcionalidad.
Diseño robusto con identidad propia
Visualmente, la TIGGO V mantiene el lenguaje de diseño más reciente de la marca, con una estética inspirada en la figura de un tigre. El frontal “Tiger Roar”, acompañado por una parrilla en forma de V y firmas lumínicas tipo “Tiger Claw”, le dan una presencia fuerte y moderna.
Sin embargo, más allá de lo estético, el diseño cumple una función clara: optimizar el espacio interior y mejorar la visibilidad. Su silueta, de líneas marcadas y proporciones bien equilibradas, no solo transmite robustez, también anticipa su enfoque práctico.

En seguridad, la estructura combina acero de alta resistencia y aluminio en gran parte de la carrocería, mientras que los sistemas avanzados de asistencia a la conducción elevan el nivel de protección, integrando funciones clave para el manejo urbano y en carretera.
Un interior que se adapta a la vida real
Donde realmente cobra sentido el concepto de la TIGGO V es en el interior. La configuración de tres filas con capacidad para siete pasajeros no es solo una cifra en la ficha técnica, sino un espacio bien aprovechado que prioriza la comodidad en cada asiento.
La segunda fila puede deslizarse para ajustar el espacio según las necesidades, mientras que la posibilidad de plegar asientos abre la puerta a configuraciones mucho más flexibles, incluyendo un modo tipo cama para viajes largos. Todo está pensado para facilitar la vida diaria: desde múltiples espacios de almacenamiento hasta una distribución que permite moverse con facilidad dentro del habitáculo.
El confort también juega un papel importante. La climatización independiente para todas las filas y un sistema de filtrado de aire de alta eficiencia aportan un ambiente más limpio y agradable, algo especialmente relevante en trayectos largos o en entornos urbanos exigentes.
De vehículo familiar a herramienta multifuncional

Uno de los aspectos más interesantes de la TIGGO V es su capacidad de transformación. La parte trasera puede adaptarse para incrementar la capacidad de carga, facilitando el transporte de objetos voluminosos sin necesidad de modificaciones complejas.
Este enfoque la convierte en una opción atractiva no solo para familias, sino también para usuarios que combinan actividades recreativas con necesidades más prácticas. Desde equipo de camping hasta objetos de uso cotidiano, el vehículo se ajusta sin esfuerzo a distintos escenarios.
Eficiencia y desempeño con enfoque híbrido
En el apartado mecánico, la TIGGO V incorpora la tecnología híbrida de última generación de Chery, pensada para equilibrar desempeño y eficiencia. La respuesta del sistema permite moverse con soltura en ciudad, mantener buen ritmo en carretera y afrontar pendientes o cargas sin sensación de esfuerzo.

Lo interesante aquí es cómo logra mantener consumos contenidos sin sacrificar la sensación de manejo, algo clave en un vehículo que, por su naturaleza, está pensado para recorridos variados.
Capacidades más allá del asfalto
Aunque su enfoque principal es familiar, la TIGGO V no se limita al entorno urbano. Su configuración de chasis, altura al suelo y capacidades de vadeo le permiten aventurarse en caminos complicados con relativa facilidad.
Esto refuerza su carácter versátil: no es solo un vehículo para llevar a los niños a la escuela, también puede convertirse en el aliado perfecto para escapadas fuera de la ciudad, manteniendo siempre un buen nivel de confort.
Estrategia global y lo que viene para México
La llegada de este modelo también se enmarca dentro de una estrategia más amplia del grupo, donde participan marcas como Omoda, Jaecoo e iCaur, todas orientadas a fortalecer la presencia global y acelerar el desarrollo en movilidad inteligente y electrificación.

Para México, la TIGGO V representa una propuesta especialmente interesante. Se posiciona en un espacio poco explorado, donde la versatilidad real —no solo declarada— puede marcar la diferencia frente a SUVs tradicionales.
Una propuesta que podría marcar tendencia
La Chirey TIGGO V no busca encajar en un segmento, sino ampliar sus límites. Su capacidad de adaptarse a distintas necesidades la convierte en una alternativa lógica para quienes buscan practicidad sin renunciar a tecnología, confort y eficiencia.
En un mercado donde las SUVs dominan, este modelo propone algo distinto: un vehículo que evoluciona con el usuario y que entiende que la movilidad moderna exige mucho más que solo ir del punto A al punto B.

